sábado, 14 de enero de 2012

Gotta be you, capítulo 26

Capítulo anterior: 

Me hice paso ente la gente, con algún que otro empujón hasta que por fin lo vi. Era obvia esa reacción de la gente, ya que ese chico alto, con un pelo alocadamente rizado y unos ojos verde/azul que hacían suspirar y gritar al corro de chicas de mi alrededor. Sonreí irónicamente pensando que coño haría Harry Styles allí, hasta que dirigió sus imantados ojos hacia mi con una sonrisa de oreja a oreja.
  • Ahí estás.
Esas simples palabras me derritieron por completo. 


Capítulo 26:

Solo el, era capaz de estar rodeado de un montón de chicas adolescentes con las hormonas revolucionadas, manteniéndose firme con una sonrisa que no parecía dispuesta a irse. Las piernas me temblaron, el había ido hasta el instituto en mi primer día a buscarme, y no podría ser más feliz. Tenía ganas de acercarme a él y besarle apasionadamente, sentirme segura en sus brazos, como llevaba días deseando. Aunque las intenciones de abrirme paso entre el mogollón de histéricas y de juntarme con el iban aumentando a pasos de gigante, los nervios me pudieron. Noté un leve empujoncito que hizo que me encontrara un paso por delante de todo el mundo, me giré y vi a Sam haciéndome gestos animados para que me fuera con él, lo volví a mirar. Sus ojos me transmitían tranquilidad, dejé todos mis miedos y sentimientos inciertos junto a las envidiosas chicas que enseguida empezaron a rumorear el por qué de esa belleza allí. Avancé con mi mochila, sonriéndole, hasta que el separó la puñetera distancia que quedó entre nosotros, posó su corpulento brazo alrededor de mi hombro con extrema dulzura y me conduzco hasta su moto. Solo pensaba, o lo intentaba ya que tenía a Harry Fucking Edward Styles pegado a mi cuerpo. Me giré para despedirme con un leve movimiento de Sam, Amy y Lucas me miraban con la boca abierta, había olvidado comentarles mi relación con los chicos de la banda. También me pude fijar en las largas caras de envidia y perplejidad de Megan. Fuck! Sin perder más tiempo me puse el casco y me agarré fuertemente a Harold, deseando no tener que soltarle nunca. 

El trayecto terminó antes de lo que yo pudiera haber deseado, demasiado pronto se detuvo el ronroneo de la moto para que yo disfrutara. Se quitó el casco con un movimiento sensual y yo me morí de nuevo por dentro. Como podía ser tan jodidamente perfecto? con esos hoyuelos que se le formaban al sonreírme... Una ráfaga de aire frío me azotó haciéndome volver a la realidad, haciéndome bajar de la nube en la que él me hacía flotar. En una semana no había recibido ningún tipo de atención de su parte, y ahora de repente aparecía para hacer tambalear mi mundo de nuevo. Ahora ya no debía dejarme embaucar por esos hermosos ojos, y debía averiguar sus intenciones. Me fijé en el lugar en el que estábamos, era el parque en el que lo conocí, dios el chico se lo montaba bien. Lo miré de nuevo, esperando una reacción. Me condujo, con un silencio que se me empezaba a hacer incómodo a sentarnos junto al lago, justo donde sucedió ese beso, que fue el más mágico de todos... Dejé de deambular por esos recuerdos y me senté junto a el. 
  • Hola.
  • Hola.
Menuda conversación, estaba claro que si dejaba que el la dirigiera no sacaríamos nada, así que me lancé a preguntar yo misma.
  • ¿Que tal has estado?
  • Bastante bien, ocupados con la banda y eso... 
  • ¿Y los demás... que tal?
  • Louis sigue tan loco como siempre, Niall no para de comer, Liam se cortó el cabello y Zayn va tirando.
  • Me alegro.- Miré al suelo, ya ni me acordaba de que había dejado a un corazón roto por el camino.
  • ¿Y que hay de ti?
  • De mi nada especial, hoy empecé el instituto, algunos no somos estrellas famosas.
  • ¿Gente simpática?
  • Bueno no me puedo quejar, los ingleses sois un poco raros.
  • ¡Eh! que yo también soy inglés.
  • Ya lo sé.
Me miró con ternura y se acercó un poco más a mi.  Evité el contacto visual si quería seguir respirando a si que me esperé mirando hacia el lago, a que hablara. 
  • Se que no me he comportado muy bien contigo últimamente pero es que... es complicado.
  • Ni que lo digas.
  • Es que... joder Carol tu... me gustas mucho, más que eso, me vuelves loco y me importas... 
  • Harry yo...
  • Espera, es que... se que tardé mucho en reaccionar, pero es que yo no soy el típico chico que se enamora... y ahora que tu has salido con Zayn... todo es tan complicado...
Harry miraba al horizonte, pero ahora era yo la que li miraba y la que se decidió a hablar.
  • ¿Sabes una cosa? Tú siempre me has gustado, pero como mostraste indiferencia y desprecio hacia mi, me decliné por Zayn... Después cuando tu “reaccionaste” y te conocí más, bueno digamos que me gustaste más todavía y... tuve que dejar a Zayn por que en realidad no lo quería a el. 
  • ¿Hay alguna posibilidad de que sea yo el chico del que estas enamorada?
  • ¿Una? Todas Harry, todas. Pero tu no pareces darte cuenta, y no se... ¿tu sientes lo mismo?
  • Now i’m climbing the walls, you don’t notice at all, that i’m going out of my mind, all day and all night. 
Cantó a capella el pequeño fragmento de la canción One thing, me derrití por dentro, dios mío el me estaba cantando eso a mi, reacciona di algo inteligente!
  • Suena extraño cantado por ti.
  • ¿Que?
Vale Carol muy inteligente,
  • No es que, esta parte de la canción la canta Niall.
  • Bueno pues eso, que, de verdad quiero intentarlo contigo, siento que eres especial, pero me encuentro entre la espada y la pared Carol.
  • ¿Si los demás se enteran se molestaran?
  • Temo que Zayn sufra y se rompa la banda y nuestra amistad, ya sabes que las ex de los amigos suelen ser intocables.
  • Menuda mierda.
  • Ya ves...
Apoyé mi cabeza en su hombro, necesitaba sentirme de verdad querida por el, el me agarró por los hombros y suspiró. Yo le gustaba al menos la mitad de lo que el provocaba en mi y eso me mantenía esa llama encendida dentro mío de que algún día estaríamos juntos, aunque en esos momentos una fuerza nos impedía hacerlo, la fuerza de la amistad. 



jueves, 12 de enero de 2012

Amores

Hola chicas! quería disculparme por no poder actualizar ni hoy ni mañana...
Tengo un examen muy importante y por eso voy a dejar de subir capítulos hasta el sábado por la noche que subiré el siguiente de Gotta be you. Muchas gracias por leer y por los comentarios. solo espero que disfruten tanto como yo escribiendo! Os dejo con esta foto de Harry y los chicos para darle alegría al día, os quiero.


martes, 10 de enero de 2012

Capítulo anterior:

Llegué a mi casa junto con Ani, pero cuando estábamos abriendo la puerta principal, oímos unos gritos de desesperación que acechaban desde la casa vecina. Giramos las cabezas hasta encontrarnos con Cristina dando saltitos e indicándonos que corriéramos hasta ella. Nos apresuramos hasta entrar en el enorme salón y vislumbrar el origen de esa furia de felicidad. En la televisión, en la que se veía un canal de cotilleos y prensa rosa, típico de Cris, estaban dando la noticia de que el famosísimo Liam Payne había dejado a su belleza de novia bailarina tras una larga relación. 


Capítulo 14:

No me lo podía creer, simplemente parecía imposible, pero a medida que iban pasando los minutos acabé por reaccionar y decantarme por que esa maravillosa fantasía no se fuera a terminar como un sueño acabado. Él había dejado a la que mucha gente considera la chica perfecta, y todo parecía encajar como las piezas de un rompecabezas señalándome a mi como la única culpable, y la verdad, nada me hacia más feliz que ser la culpable de los hechos. Al parecer todo lo que me dijo fue verdad, el iba a por todas y parecía dispuesto a encandilarme para volver a hacerme suya. Cris y Ani me abrazaron, forzándome a reaccionar. Yo solo sonreía, debía mantenerme serena, ya que Pol seguía siendo mi pareja. ¿En que mierda me he metido? Cuando lo vuelva a ver caeré de nuevo en sus encantos, aunque debo ser fría. Él tiene que volver a enamorarme, y como ya dije anteriormente eso sería una faena muy dura. La noche pasó rápida, pasé la mayor parte del tiempo concentrada en mi examen de biología. Viernes llegó, como siempre acompañado de las sonrisas y las ilusiones de todos los estudiantes y jóvenes de Wolverhampton. El fin de semana prometía mucho, debido a la fiesta del sábado en el Nigh club. Ani y yo ya hacíamos planes sobre ello, como siempre nos apuntábamos a todo lo relacionado con las fiestas con los amigos. Era un pueblo pequeño pero lo suficientemente poblado de adolescentes descontrolados para la existencia de clubes de aquel tipo. El sábado por la tarde salí a pasear con Pol, como siempre el se mostraba cariñoso y atento conmigo, aunque yo estaba más distante de lo común, ya que mi mente divagaba constantemente junto al recuerdo de Liam. Nos besamos sin importancia de quien estuviera mirando, me gustaba estar con el, aunque seguía pensando en el castaño que aún guardaba mi corazón. Mierda, volvía a sonar cursi, mi parte enamorada resurgía poco a poco. Volví a mi casa con una gran sonrisa para poder vestirme y arreglarme con Ani. Vestidos ajustados, el mío de un color verde oscuro con complementos dorados. La noche llegó acompañada de unas nubes grises que nos impedían contemplar la venida de las estrellas a nuestra velada, eso es Inglaterra amigos. Entramos en el club y no tardé en darme cuenta de la sensación de felicidad en el ambiente repleto de gente. Algo raro pasaba, pero no tarde en darme cuenta de que era. Payne y Andy, el hermano de Ani que estaban en la barra sirviendo bebidas. Me acerqué con una sonrisa brillante, dispuesta a dejar a mi caballero sin palabras, pero mi plan fracasó, por el hecho de que el no puso de su parte en que funcionara.
  • Payne, ¿tu por aquí? Me gusta....
  • ¿Que te pongo?- Eso sonaría con un destello de pasión y dulzura si lo hubiera pronunciado como de costumbre pero solo me recordó a una roca, dura y fría.
  • Bueno... pues un vozka negro con coca cola, ¿que me recomiendas tu?
  • Eso esta bien.
Me sirvió la bebida rápidamente, para hacerme desaparecer rápido de su vista, me la entregó y de seguida atendió a las demás chicas que vociferaban su nombre a gritos irritantes.  Me aparté como pude de la barra, con la mejor cara de Poker face que sabía poner, estaba indignada por su comportamiento, primero me promete la luna y después ¿eso? No sabía muy bien que había sido pero me estaba empezando a doler en lo más hondo. Vi a Ani que bailaba con chicos que no había visto en mi vida, debían ser de los pueblos cercanos, la agarré y tiré de ella con fuerza para poder hablar con ella, salimos fuera del local a tomar el aire. 
  • Ani, joder, estoy mal... Liam me ha tratado como una mierda... 
  • ¿Él a ti o tu a el?
  • ¡Él a mi por supuesto! 
  • Eso te pasa por tonta.
  • ¿Qué?
  • No te hagas la inocente Natalia, Liam te trata así por que te vio besándote con Pol, fuiste tu la que lo has tratado como una mierda.
  • ¿Yo?
  • Él dejó a Danielle por ti, y tu sigues con Pol.
  • Pero, yo... necesitaba tiempo para pensármelo, no sabía que vendría hoy...
  • Si lo quisieras lo habrías hecho sin pensarlo dos veces, te conozco.
  • ¿Qué estás insinuando?
  • Simple, que a lo mejor has pasado página como tendrías que haber echo y ya no estás enamorada de él.

domingo, 8 de enero de 2012

Gotta be you, capítulo 25

Capítulo anterior: 

Le di un sonoro beso en la mejilla y salí del coche para adentrarme en mi humilde morada, donde podría desconectar al fin de todos esos sentimientos que se amontonaban en mi mente y luchaban por salir. Desde el jardín trasero acabé de contemplar los últimos rayos de esa puesta de sol que marcaba el final de otro día. Ahora solo debía pensar que hacer con lo que sentía por Harry, pero eso ya será otro nuevo día y otro capítulo nuevo de mi vida.


Capítulo 25:

Mi vida durante la siguiente semana se limitó a ser unas simples jornadas de compras y paseos junto a Sam y Amy. El único hombre con el que dedicaba mi tiempo era mi padre. Podía intuir que al romper con Zayn, ya no saldría con los chicos tan a menudo pero no me imaginaba que con el único con el que mantendría contacto seria Liam, y encima por whatsapp, cosa que solo me permitía conocer simples frases superfluas sobre la vida de los chicos que me llegaban mediante mi móvil. De Harry no había sabido nada más y eso causaba un dolor inminente en mi corazón, ya que en parte había dejado a Zayn por que el mismo me lo había pedido. Sabía que no me tendría que haber echo ilusiones, que se iban desvaneciendo poco a poco, ya que el no me había prometido nada sobre un posible futuro juntos.  Además, a todo eso, debía añadirle el echo de que ese mismo lunes, empezaban las clases de secundaria, empezar en un colegio completamente nuevo, en un idioma que no me era desconocido, pero sin duda me debía esmerar mucho más que en España. Mi único consuelo era que Sam y Amy, la rubia y la castaña, estarían en mi misma clase, dispuestas a servirme de apoyo, tan académico como moral. Sin duda lo que me esperaba no era un lecho de rosas.


Lunes llegó antes de lo que habría querido nunca jamás. Me levanté con unos repetidos bostezos que no parecían querer abandonarme en toda la mañana, desayuné con mi padre y me bañé.  Envié un mensaje a Liam, informándole de mi inicio en el instituto de la zona. A la hora de abrir de par en par el armario y decidir que tipo de look querría llevar, un mar de dudas apareció en mi. ¿Como debía ir vestida? No dudé en llamar a Sam para que sus consejos me ayudaran a no hacer el ridículo en mi primer día. 


- ¿Diga?


- Sam, soy Carol... código rojo, necesito tu ayuda.


- ¿Un chico te ha pedido lío?


- ¡¿QUÉ?!


- El código rojo indica esto.


- No... ¡no! Es que... no se que ropa ponerme...


- ¡Ah! eso es código azul, jajaja


- Bueno ¡que coño importa el color del código! ¿que me recomiendas?


- Jeans, una cami mona y una rebeca por que por la mañana hace un frío que te cagas para estar en septiembre.


- Ok, nos vemos en 15 minutos.


- Ahora voy hacia tu casa, ¡Hasta ahora!


Hice caso a mi amiga, vistiéndome cómodamente acompañada por mis inseparables vans, esta vez de color azul. Me maquillé la raya y un poco de colorete, tampoco quería llamar mucho la atención, solo quería estar presentable. Un último repaso a la mochila y a mi cabello suelto, recogiendo levemente algunos mechones castaños con unas horquillas. Sam no tardó en llegar, así que juntas iniciamos el rumbo al instituto mientras yo iba rezando por que el día fuera estupendamente. Vislumbré los altos edificios grises e imponentes alzados frente nuestro mientras Sam parloteaba de lo mal que le caían las groupies de su clase, Amy y ella las llamaban así, por que las odiaban tanto como a las groupies de Mcfly, ya que las dos eran sus firmes seguidoras. Enseguida entendí su odio, en cuando un grupo de chicas increíblemente rubias, bañadas en maquillaje empezaron a decir, cosas de mí, digamos que no muy agradables. Tenían buenas figuras, y eran monas de cara, pero no las consideraría guapas ni mucho menos, pretendían llamar la atención con shorts demasiado cortos y con camisetas demasiado escotadas. Por suerte, Sam y yo nos reunimos con Amy sudando completamente de ellas. Llegamos a la clase y nos sentamos a unos sitios del  final, nombrados por Amy como los sitios cojonudos, en los que la incómoda mirada de los profesores no te alteraba. Me senté en medio de mis dos amigas, y justo cuando empecé a sacar mis cuadernos, el chico que estaba sentado en frente mío se giró, provocando que su pelo rubio, ligeramente largo escondieran unos grandes ojos verdes muy inspiradores. 


- ¡Ey! Aquí están mis dos chicas favoritas, y la que parece que será la tercera... 


- No te emociones Lucas, ella está pillada.


- Yo también os he echado de menos.


Esa conversación entre Sam y el chico rubio, alto, fuerte y por no quedarnos cortos infinitamente apuesto llamó mi atención. Ellas nunca me habían hablado de ese bombón, al que le tenían mucha confianza.


- Perdón pero... me he perdido ¿quien eres?


Musité, acercándome a ellos, para poder sacarme las confusiones.


- Él es Lucas, nuestro mejor amigo, es muy majo y como ya ves guapo... aunque se lo cree demasiado.- Me dijo Amy junto con un guiño que no paso desapercibido por Lucas.


- Jajaja habló la chica más modesta del universo, miss “me he tirado a casi todo el equipo de fútbol”.- Respondió el rubio a la defensiva.


- No te pases niño.- Le dijo dandole un codazo cariñoso.


- Perdón, me llamo Lucas y tu... ¿chica desconocida?


- Me llamo Carolina.


- ¡Vaya! No eres inglesa, ¿de donde eres?


- Pues... espera, ¿Como sabes que no soy inglesa?


- Eso es fácil, tu acento es diferente, no tan marcado como el nuestro, además tu piel morena destaca entre la palidez del ambiente inglés, y no se... tu precioso físico me inducen a pensar que perteneces al mediterráneo... ¿me equivoco?


Vaya, ese chico era muy observador, me gustó que adivinara todo eso de mi, y no pude evitar sonrojarme por lo de “precioso físico”.


- Pues no has acertado exactamente, soy Carolina y vengo de las lejanas tierras de Narnia.


Mi comentario hizo que todos los curiosos que escuchaban la conversación estallaran en risas sonoras.


- ¿Con sentido del humor? Cada vez me gustas más.


- Jajaja, no no, estabas en lo cierto, soy española.


Justo cuando acabé de hablar el profesor entró en el aula provocando que la estampida de alumnos de pie poniéndose al día de lo que habían hecho en las vacaciones sus compañeros, regresaran a su lugar. Todo el día fue parecido, clases y descansos. Clases en las que debía tomar apuntes constantemente y descansos en los que Amy, Sam y Lucas me presentaban a sus amistades cercanas. Tuve tiempo para todo, incluso para empezar a alistar a gente en mi lista negra, al conocer a Megan, la supuesta líder de las groupies, y todos los comentarios despectivos hacia mi imagen, mi vestuario, mi país... Pero eso no debía afectarme, había salido con uno de sus ídolos, ya que me había enterado de que toda la clase tenía un afecto especial por los chicos y que la mayoría de chicas, incluyendo a Megan eran directioners.


Cuando el último timbre sonó, indicando el fin de las clases por hoy, me levanté rápidamente, para poder salir cuando antes del instituto, salía junto a Sam y a Amy cuando vimos que la entrada principal estaba abarrotada por un montón de gente, en especial chicas gritando de un lado a otro com una desesperación que se veía desde lo lejos. 


- Vayamos por la puerta trasera, esto es de locos.


Lucas no estaba del todo equivocado pero mi curiosidad me empujó a descubrir el causante de semejante alboroto.  Me hice paso ente la gente, con algún que otro empujón hasta que por fin lo vi. Era obvia esa reacción de la gente, ya que ese chico alto, con un pelo alocadamente rizado y unos ojos verde/azul que hacían suspirar y gritar al corro de chicas de mi alrededor. Sonreí irónicamente pensando que coño haría Harry Styles allí, hasta que dirigió sus imantados ojos hacia mi con una sonrisa de oreja a oreja.


- Ahí estás.


Esas simples palabras me derritieron por completo. 



jueves, 5 de enero de 2012

"I can be your superman", capítulo 13

Capítulo anterior:

Le besé tiernamente los labios, antes de levantarme y echarme a correr en dirección a mi casa. Mientras corría luciendo una nueva sonrisa volteé una vez más al oír su sexy voz llamándome. 
  • ¡Naty! ¿Volveré a verte antes de irnos?
  • ¡Quizá!
  • No me olvides...
  • Como si pudiera hacerlo.
Como si pudiera hacerlo, era lo que intentaba hacer desde hace mucho, demasiado.

Capítulo 13:

Ahora toda mi vida había dado un giro positivo pintándose con colores alegres que me hacían sonreír como una tonta día y noche. No creía firmemente en las palabras de Liam que decía querer recuperarme pero haberlo hablado con el, saber que en algún lugar de su ser había un suspiro de posibilidad de recuperar nuestra antigua vida, nuestro antiguo amor, ese por el que todas las inocentes niñas sueñan. Esa misma noche, observé junto a  Ani como el coche con vidrios tintados desaparecía a lo lejos de la carretera con los chicos dentro. Antes de irse prometieron volver lo antes posible, sobretodo Liam, que se comprometió a visitar mas seguido a sus amigos y su gente. Antes de irse, Liam y Louis me dirigieron una sonrisa, no había hablado con el moreno de ojos celestes de nuestro beso, deseaba con todas mis fuerzas que no lo interpretara mal, nadie más debía salir malparado de mis continuos despistes por acabar pegada a la boca de cualquier chico mono. Me fui a dormir dejándome llevar por los sueños ambientados en todas las vivencias que compartí junto a Liam, del que sentía volverme a enamorar como una idiota. 
Durante la semana, fui tomando distintas decisiones, una de ellas era que no debía ilusionarme con lo que me dijo Liam, así que yo seguiría mi vida con su rutina hablitual, negando por completo que entre el y yo hubiera pasado algo, me mostraba suelta e indiferente cuando me preguntaban por el.
  • ¿No lo viste? Esta guapo y feliz, ¡como yo!
Ya no necesitaba que la gente sintiera lástima por la chica a la que un año anterior le había dado plantón, dejándola desbastada. Seguí saliendo con Pol, mi tiempo libre durante la semana se dedicó exclusivamente a estudiar obligada por mis padres, a reír junto a Ani y a pasear con Pol, el seguía haciéndome sentir bien, única y protegida. 
  • Mi vida, ¿como te sentiste respecto tu reencuentro con Liam?
  • Bien, bastante bien... ahora siento que todo esta en su sitio, pero suda de eso ¿quieres?
  • Me da la sensación de que os volvéis a llevar bien... ¿paso algo?
  • Nada interesante, solo compartimos vivencias y ya está.
  • Te quiero.
  • Menos mal Polete, menos mal.
Después de nuestras tiernas conversaciones nos fundíamos en insaciables besos que me hacían sonrojar y me hacían sentir feliz. No pensaba dejarlo, al menos hasta que ese chico que me robó el corazón me hiciera cambiar de idea.... aunque sería difícil, muy difícil. El viernes llegó, después de las interminables horas de clase, en las que me dedicaba a vagabundear por mis sentimientos y a las que dedicaba suspiros pesados. Llegué a mi casa junto con Ani, pero cuando estábamos abriendo la puerta principal, oímos unos gritos de desesperación que acechaban desde la casa vecina. Giramos las cabezas hasta encontrarnos con Cristina dando saltitos e indicándonos que corriéramos hasta ella. Nos apresuramos hasta entrar en el enorme salón y vislumbrar el origen de esa furia de felicidad. En la televisión, en la que se veía un canal de cotilleos y prensa rosa, típico de Cris, estaban dando la noticia de que el famosísimo Liam Payne había dejado a su belleza de novia bailarina tras una larga relación. 


miércoles, 4 de enero de 2012

Gotta be you, capítulo 24

Capítulo anterior: 

Le agarré el rostro para que me mirara fijo, sus ojos estaban levemente húmedos, no por favor... si le veía llorar me rompería por dentro. Le acaricié las mejillas con la mano, mostrándole mi cariño y afecto.
  • ¿Puedo robarte un último beso?
  • Pues...
Antes de que pudiera responder, él ya había sellado nuestros labios en un beso profundo y apasionado, no puede hacer otra cosa que dejarme llevar, devolverle poco a poco esos besos febriles que el me daba, para hacerlo feliz... aunque fuera por última vez. 


Capítulo 24:

Odiaba eso, odiaba hacerlo sufrir, me odiaba a mi por haberme metido en eso. Tenía derecho a ser feliz pero ahora, después de haberle dado falsas esperanzas lo tenía ahí, con una mirada triste, roto por dentro. Me separé de él, le susurré que lo quería cuidar, y que esperaba poder volver a ser su amiga, pero no debía forzarlo. Al girarme para volver a mi casa y desaparecer del mundo vi como el chico que era dueño de mis suspiros me contemplaba con una cara apenada. Caí en la cuenta de que me había visto besándolo y que lo habría interpretado de otra manera así que me dirigí hasta el a un paso decidido, dispuesta a abrirle mi corazón y contarle lo ocurrido.
  • Harry, deberías hablar con él...
  • ¿Por qué? parecen felices juntos...
En su voz podía reconocer una amargura impropia de el, enfado, tristeza... quizás celos... 
  • Yo lo siento... acabo de romper con él y...
Antes de que pudiera articular alguna palabra más, el ya sonreía ligeramente aunque lo trató de esconder, fracasando en el intento.
  • Iré a hablar con él, tu ve a descansar.
  • Muchas gracias, yo...
Shhh... y silenció mis labios posando su dedo índice dulcemente en ellos, para indicarme que todo estaba bien, eso me tranquilizó. Liam salió de la nada y se paró frente nuestro.
  • ¡De donde has aparecido!- exclamó Harry.
  • Pues por la puerta imbécil jajaja es que Niall se ha tirado un pedo y buff... ese olor es mortal...- Liam rió, cosa que me animó ligeramente.
  • Oye Liam, ¿por qué no llevas a Carol a casa en coche mientras yo hablo con Zayn?
  • Por supuesto Hazza, pero... ¿que le ha pasado a Zayn?
Liam señaló hacia el árbol en el que Zayn se apoyaba mirando sin punto fijo. Verlo así solo me hacia sentir peor persona de lo que era.
  • Que te cuente Carolina mejor.
Liam me agarró por los hombros amistosamente y me llevó hasta su coche. Encendí la radio para poder ignorar sus preguntas, no tenía ganas de hablar, no quería perder a mis nuevos amigos, no quería pederlos... a ninguno.
  • ¿No quieres hablar, no?
Solo respondí con un silencio, solo quería dormir y olvidarme del paso que había dado, que no me hacia sentir orgullosa de mi... aunque en el fondo fuera lo mejor. 
  • Bueno, ya hemos llegado y...
  • He dejado a Zayn. - lo interrumpí atropelladamente, ya esta, se lo había dicho, decirlo me ayudaba a asimilarlo.
  • Woooow, eso debe haberle sentado como una patada en los huevos.
  • Que fino que eres...
  • Jajaja ¡tranquila hombre! llevabais poco tiempo, se recuperara pronto.
  • Pero yo me preocupo por el, no quiero perderlo.
  • Se ha encariñado de ti pero de una manera positiva... seguro que pronto volvéis ser amigos.
  • Gracias Liam... ¿que haría sin ti?
  • Nada bueno la verdad.
  • Adiós feo.
  • Adiós guapa.
Le di un sonoro beso en la mejilla y salí del coche para adentrarme en mi humilde morada, donde podría desconectar al fin de todos esos sentimientos que se amontonaban en mi mente y luchaban por salir. Desde el jardín trasero acabé de contemplar los últimos rayos de esa puesta de sol que marcaba el final de otro día. Ahora solo debía pensar que hacer con lo que sentía por Harry, pero eso ya será otro nuevo día y otro capítulo nuevo de mi vida.


martes, 27 de diciembre de 2011

"I can be your superman", capítulo 12

Capítulo anterior:

Mientras soltaba mi frase avancé bruscamente por el paso de peatones, aunque no pude acabar la palabra, él se abalanzó sobre mi sellando mis labios con un profundo beso. No me dejaba escapar, me tenía entre sus brazos prisionera.  Hacia un año que nadie me besaban así, con tanta pasión, dulzura y necesidad. Reaccioné abrazando mis brazos a los de él. Noté de seguida como en mis mejillas se acumulaba toda mi sangre y como unas lágrimas humedecían el beso poco a poco, mientras se hacía más y más intenso.

Capítulo 12:

Simplemente me tenía presa, presa entre sus brazos, presa de sus besos. No sabía que me había hecho pero ahora que había vuelto a probar sus dulces labios no me sería fácil despegarme de ellos y olvidar los efectos que producía el en mi. Nuestras lenguas seguían su ajetreada faena de bailar la una con la otra, hasta que los sonoros pitidos de los coches nos hicieron reaccionar, él, me agarró firmemente entre sus brazos llevándome   hasta un parque que se encontraba justo al otro lado de la calle, me tumbó en un banco de piedra, sentada entre sus piernas, en el que ajena a todo lo que ocurría a mi alrededor recordé los dulces momentos vividos junto a él. En ese parque, fue donde nosotros dos nos conocimos de pequeños, en el que nos enamoramos de no tan pequeños, y en el que empezamos nuestra hermosa aunque rota historia de amor. Lo miré a los ojos, sus labios eran protagonistas de una sonrisa pícara y sus ojos ardían de deseo, supongo que como los míos, por que no tardo en volver a besar mis labios dejándome sin aliento, sin palabras, sin pensamientos... Me sentía como una princesa rescatada de la torre por su súper héroe, su súperman, pero cuando ya me había dejado llevar lo suficiente por sus caricias y sus besos, recordé que el era la bruja malvada que me había encerrado allí, rompiendo mi corazón, un año atrás. 
  • Detente Payne.- intenté sonar lo mas cortante posible aunque resultaba difícil porque me encontraba exaltada por esos besos y esas caricias.
  • ¿Ya no me quieres?
  • No es eso, es que... si ahora me hago ilusiones después me destruiré cuando te vayas.
  • Y si no te haces ilusiones... y si vivimos un presente, juntos...
Esa idea sonaba tentadora, sonreí como una tonta delante de la opción de que el y yo volviéramos a estar juntos, pero después recordé lo que me hizo sufrir y que esta vez no tenía por que ser diferente... además había otra cosa crucial en este asunto... Pol.
  • Para el carro guaperas, la cuestión es que esto es imposible.
  • Nada es imposible.
  • ¿Tan pronto de volviste a olvidar de tu novia? Te recuerdo que tu estás ocupado y yo también.
  • Puedo dejar de estarlo, a mi solo me interesas tu.
  • Jajajaja ¿desde cuando?
  • Desde que has vuelto aparecer en mi vida, yo también lo pase mal al principio, pero si quería triunfar debía dejarte ir, es estúpido pero lo hice. Después no me atreví a volver a verte, temía que me odiaras o que ya estuvieras con otro... nunca imaginé que me querías de la manera que me he dado cuenta que te amo.
¿Sería verdad lo que me estaba contando? era difícil de creer, pero lo tenía allí, sentado debajo mío, con una mueca de niño pequeño con unos ojos que parecían sinceros y dios... ¿a quien intentaba engañar? lo quería y mucho, más de lo que debería. Acaricié su mejilla con mi mano, y lentamente recordé el dolor que el me causó, era masoquista pero eso me ayudaba a mantenerme fuerte y a no caer rendida ante sus encantos tan fácilmente. Si el quería recuperar mi amor debía sudar por ello, y luchar. 
  • Va a ser difícil reconquistarme, sobre todo si te vas... y si sigues con novia.
  • Nos vamos esta misma noche, pero volveré, eso no lo dudes, y preparado para volver a tenerte, te quiero Natalia, y te añoré mucho.
  • Yo también Liam, más de lo que nadie puede aguantar.
Le besé tiernamente los labios, antes de levantarme y echarme a correr en dirección a mi casa. Mientras corría luciendo una nueva sonrisa volteé una vez más al oír su sexy voz llamándome. 
  • ¡Naty! ¿Volveré a verte antes de irnos?
  • ¡Quizá!
  • No me olvides...
  • Como si pudiera hacerlo.
Como si pudiera hacerlo, era lo que intentaba hacer desde hace mucho, demasiado.



(Gracias por todo chicas son estupendas! se que llevaba un poco sin subir ningún capítulo pero es que ahora en vacaciones de navidad con todas las comidas familiares y todos los follones se me hace un poco  difícil encontrar tiempo delante del ordenador para escribir, mañana intentaré actualizar, aunque les aviso que a partir del día 30 me voi de viaje y no subiré capítulo hasta el dia 4 mas o menos... seguid comentando y animándome a escribir, son fantásticas... os quiero!)