viernes, 9 de diciembre de 2011

Gotta be you, capítulo 19

Bien. Era hora de vestirme rápidamente, Zayn me pasaría a buscar por Mi casa en 15 minutos. Ok. Challenge accepted. Me vestí con unos pitillos de un color rosado oscuro junto con un top amplio blanco i unas vans de lentejuelas plateadas que me había comprado esa mañana com mi padre. 


Un último retoque del maquillaje y una miradita en el espejo. Shit. No me veía especialmente guapa hoy. Bajé corriendo las escaleras justo cuando el timbre sonó. Respiré profundamente y abrí la puerta con una amplia sonrisa. Me encontré con esos ojos marrones oscuros, brillantes de la emoción. Una sonrisa ampliamente formada y un pelo peinado hacia el costado. Acerqué mi mano a su pelo y lo despeiné con cuidado y cariño. Su sonrisa desapareció de repente.
  • ¡No! Carolina, ahora estoy despeinado y feo..
  • Tu siempre estás guapo tonto.
Después de soltar esas palabras, no me dio ni tiempo a ver su expresión, pero deduce que estaba feliz por qué se acercó a mi y poso sus labios en los míos envolviéndome en un beso corto pero dulce, como el azúcar.  
  • ¿Como te encuentras hoy? además de preciosa...
  • Mmmm bastante bien, he ido de compras y me he comprado estow.
Levanté una pierna para que viera mis nuevos zapatos, me desequilibré y me apoyé en el para no caer de morros al suelo.
  • Deja los equilibrios para el circo cariño.
No dirigimos al coche, subimos y ya estábamos en dirección la casa de one direction. Estaba nerviosa, siempre había soñado en encontrarme en aquella posición, pero, ¿que pensaría Harry si aparecía junto a Zayn como si fuéramos novios? no había hablado con el sobre el beso que ansiaba repetir. Quería sentirlo cerca y tenerlo a mi lado, pero no quería lastimar a Zayn, además el me gustaba, no tenía por qué negarlo. Durante el viaje, Zayn iba hablándome de cosas superfluas a las que contestaba sin muchas ganas. Antes de que pudiera aclarar algo, el coche detuvo su marcha. Ya habíamos llegado. Decidí disfrutar de su compañía y dejar mis estúpidos problemas para luego. Entramos, era un complejo con 4 apartamentos bastante grandes. Zayn y Niall vivían en los dos del primer piso, mientras que Liam vivía en el del segundo piso y Louis compartía el otro del segundo piso con Harry. Entramos al primero, el de Niall, era espacioso y iluminado, pero antes de que me girara y pudiera seguir inspeccionando con la mirada ese bonito lugar, sentí como unos brazos me agarraban y me hacían girar en el aire.
  • Carolinitaaaaaaaaaaaaaaaaaa, ¡que bien que hayas venido! ya me aburren estos sosos...
  • ¡Louis! yo también me alegro de verte.
Me arreglé la camiseta ya que su abrazo me la había levantado más de lo debido. Louis ya me tenía confianza, me caía tan bien. Después me dirigí hacia Liam, lo adoraba, lo poco que lo conocía, pude hablar con el de todo, como si fuéramos amigos de toda la vida. Le di dos besos y busqué con la mirada a Harry. 
  • Niall está en la cocina. 
Ufff, suerte que nadie se había percatado que a quien buscaba no era a Niall sino a el señorito Styles. Fui a la cocina y abracé a Niall. Estaba sacando las pizzas del horno.
- ¿Que te parece la comida?
  • Bueno... están un poquillo quemaditas ¿no?
  • Mmmmm, ¿solo un poquillo? ¡Bah! es igual quién no quiera que no coma.
Después de ver como los chicos enloquecían para poner la mesa y organizarse, salí del apartamento para poder ver el resto del edificio privado que compartían los chicos. Subí al piso de arriba y me encontré con una terraza enorme. Me senté a disfrutar del paisaje y de la brisa matutina de Londres. Alguien se sentó a mi lado, desvié la mirada del punto fijo para descubrir al chico misterioso que estaba junto a mi. Era el, sus ojos, sus rizos, su boca, su cuerpo... Parecía cansado y tenía unas ojeras marcadas en la cara. Con la yema de mi dedo índice, deslicé mi dedo por el contorno de sus ojos. Él se limitó a suspirar. 
  • ¿Resaca?
  • Algo parecido. 
Me acerqué un poco más a el, y al terminar con los ojos, pasé mi dedo por sus labios. Lo necesitaba, sus ojos me llamaban, al igual que los latidos de su corazón. Cuando la distancia entre nosotros era mínima, y nuestros labios estaban casi en contacto, el me agarró la muñeca que jugaba con sus mejillas. 
  • ¿Por que no olvidamos lo que paso ayer? es lo mejor para los dos...
  • Creía que lo hiciste por que te lo decía el corazón...
  • Estaba borracho, lo siento pero fue un simple impulso... 
Se levantó con una mirada triste y se alejó de la terraza dejándome sola de nuevo. No entendía a ese chico, ¿que le pasaba? ¿que había hecho mal? No lo pude evitar y noté como una lágrima cayó por mi mejilla. 


jueves, 8 de diciembre de 2011

"I can be your superman", capítulo 8

Entró con una enorme sonrisa en la cara, volvía a estar rodeado de sus amigos, de su gente. Al instante, todo su grupo de amigos y amigas ya estaban a su alrededor y me impedían poder disfrutar de el. Aunque así era mejor. Mis amigas estaban nerviosas, los demás chicos de one direction también estaban en la fiesta. Ani ya tenía fichado a Harry y Cristina, la cumpleañera parecía estar encantada con Zayn. Mientras, las demás seguimos bailando y riendo. Noté que el alcohol empezaba a hacerme efecto. No estaba muy borracha pero si lo suficiente como para descojonarme de cualquier parida que se les ocurriera a las pocas chicas que aún quedaban bailando en la pista. Ani parecía ocupada bailando muy arrimadita con Harry, y bueno Cristina ya estaba besándose salvajemente con el chico moreno y de mirada seductora. Noté como alguien me agarraba por la cintura y me llevaba a bailar con el, al principio me molestó, ya que yo estaba muy bien bailando a mi rollo con mis amigas pero al ver a esos hermosos ojos azul cielo no me resistí, el podía secuestrarme y llevarme donde quisiera. Era el chico que se preocupó por mi, el chico dulce de risa contagiosa. Louis. 
  • ¿Me concedes un baile señorita?
  • Ajá, pero cuando terminé la canción ¡bye bye!
Me puse a bailar con el mientras veía como detrás nuestro se encontraba Liam con una bebida y hablando con el hermano de Ani, ¿se llamaba Carlos no? Vale, ahora ya si que debía parar de beber ya no me acordaba ni de su nombre. Seguí bailando y Louis se me arrimó más aún, no había visto a Pol en toda la noche, y sería mejor así... se pondría muy celoso si me viera tonteando con ese chico que estaba tan bueno. De repente Louis podó sus manos alrededor de mi cintura, agarrándome más fuerte aún. Vi que la mirada de Liam se encendió, estaba viendo a su ex novia a punto de liarse con uno de sus nuevos mejores amigos. No debía desaprovechar la oportunidad de provocar celos en el y de hacerle sentir mínimamente lo que sentí yo cuando me dejó. Podía sonar egoísta lo que hice pero yo también merecía un poco de felicidad y no podía negar que Louis me gustaba, y mucho. Así que me lancé y dejé que sus labios chocaran con los míos en un corto pero profundo beso. Me separé de el y le susurré en la oreja:
  • Se ha terminado la canción cariño.
Retrocedí hasta donde estaban mis chicas y me dirigí hacia ellas. Nadie parecía haberse dado cuenta, a sí que seguí bailando sin más. Durante la siguiente hora, me limité a seguir bailando y a seguir hablando con las chicas, de tanto en cuanto me juntaba con Louis a bailar y a charlar, pero ya no lo besé más. En un momento de la noche, noté como algún chico me agarró por la cintura con brusquedad y se me acercó invadiendo mi espacio personal. Lo miré a los ojos pensando que sería Pol pero no era el. Era un chico al que nunca había visto y desprendía una fuerte olor a alcohol.
  • Bonita, ven aquí y hazme contento.
  • ¡Déjame en paz joder! tengo novio ¿sabes?
  • ¿Y que? ahora eres solo mía putita...
Intenté liberarme de sus brazos pero era demasiado fuerte. El alcohol lo había vuelto loco y parecía que no se iría de allí sin sacar de mi lo que el quisiera. Pataleé al suelo pero no podía escapar de él. Miré a mi alrededor pero nadie parecía darse cuenta de lo que ocurría. Pol no estaba para protegerme, y mis amigas estaban desperdigas por ahí. Justo cuando el se acercó a mi más de lo que ya podía aguantar, alguien apareció en medio de las luces del salón preparado para rescatarme, preparado para ser mi súper man y llevarme con el sana y salva. 
  • Déjala en paz, cabrón.
  • ¿Quién eres tu?
  • Alguien que la hizo sufrir mucho y quiere recuperarla, así que que déjala en paz a no ser que quieras que te rompa la cara.
Instantes después un golpe fuerte y preciso, golpeó la cara del chico que me tenía prisionera. Pude ver el reflejo de mi ángel, el chico que me había salvado. Mi súper héroe, mi súper man.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Gotta be you, capítulo 18

Dejé que nuestros labios, siguieran unidos durante un tiempo, en el que nos movíamos al unísono, mientras sus rojizos y acolchados labios besaban tiernamente los míos, mientras nuestras lenguas jugaban al ritmo de la música... pero como dice Nelly Furtado “All good things come to an end” y el beso se terminó más rápido de lo que yo quise. Una chica de pelo castaño cobrizo, alta y esbelta, vestida en sus mejores galas lo llamó. Él se limitó a darme un suave beso de despedida en los labios dejándome con ganas de más. 
  • Piensa en mi, mientras que yo pensaré en ti...
No lo dudes tío, pensé interiormente... y así me quedé yo, de pie, las tantas de la madrugada en medio de un parque, confusa y desconcertada, eso si... muy feliz. Pasé delicadamente mi dedo índice por encima de mis labios, hinchados por esos besos febriles que me había dado Harry. Siempre me pregunté que se sentiría al ser besada apasionadamente por tu ídolo, y más aún si es uno como Styles... ahora ya lo sabía, y no era otra cosa que felicidad, gozo y alegría. Sin pensarlo dos veces, cogí mi guitarra y me fui derechita hacia mi casa. Ahora si que ya no sabía que hacer ni con Zayn ni con Harry. Estaba claro que yo quería a Harry, al menos eso era lo que me gritaba mi cabeza y mi corazón, que necesitaba más de él... pero por otra parte, deseaba seguir conociendo al chico dulce que tanto cariño y amor había demostrado por mi. Me dediqué a ponerme los auriculares a escuchar música a un volumen considerablemente fuerte para no tener que oír mis pensamientos. Tanto me sirvió eso que al poco rato volvía a estar profundamente dormida. Por la mañana, mi padre me levantó temprano, estaba despejada y feliz, ya solucionaría todos mis problemas amorosos luego, por el momento me dedicaría a pasar la mañana de compras con mi padre. Pasé un tiempo agradable con él, en el que aproveché para renovar mi vestuario. Me compré cosas realmente bonitas y en el momento de probármelas no hacía más que pensar si Harry me vería atractiva de esa forma.



Al llegar a mi casa, ya casi era la hora del almuerzo, y me encontré con un mensaje agradable: 
“¿Te gustaría venir a comer con nosotros? Muero por verte... te quiero XX” 
Instintivamente sonreí como una tonta, pero el mensaje no estaba escrito por el chiquillo de pelo rizado al que deseaba sentir cerca, era de Zayn. Ya ni me acordaba que tenían algo, no sabía que era exactamente, pero había un “nosotros”. Igual estaba feliz, de poder volver a pasar rato con mis ídolos, pero ya iba siendo hora de pensar que haría con ese triángulo amoroso que se había formado. Era hora de decidir si escoger a Harry o a Zayn. 


martes, 6 de diciembre de 2011

"I can be your superman", capítulo 7

Dios mío, desde luego ese chico, Louis, había hecho que una sonrisa apareciera en mi cara en esos momentos de depresión que volvían a azotar mi vida. Por suerte, gracias a sus palabras, ya me sentía mucho mejor y ya no me preocupé tanto por ese imbécil, sí dije imbécil, al fin y al cabo fue el el que decidió terminar con lo nuestro. Me fui a mi casa, no sin antes llamar a Pol para decirle que estaba bien, me había llamado unas 10 veces mientras estaba en el parque. Cuando llegué a mi casa, enchufé mi ipod a los altavoces y empecé a cantar la última canción reproducida, esa que tanto me gustaba bailar con mis amigas, “Mi niña bonita”. Ani no tardó en aparecer por ahí, con una gran sonrisa, debía haberlo pasado en grande con Liam... sentí celos aunque los disimulé con una sonrisa forzada. 
  • Tia, no sabes como me alegró de que estés feliz, ya te dije que lo habías superado...- 
Corrió hacia mi, me abrazó y nos pusimos a cantar las dos juntas contentas, sonrientes, bonitas... nuestra canción.

“Mi niña bonita mi dulce princesa
Me siento en las nubes cuando tú me besas
Y siento que vuelo más alto que el cielo
Si tengo de cerca el olor de tú pelo
Mi niña bonita brillante lucero
Te queda pequeña la frase Te Quiero
Por eso mis labios te dicen te amo
Cuando estamos juntos más nos enamoramos
Aquí hay amoor
Aquí hay amoor
Aquí hay amoor amor
Aquí hay amoor amor
Aquí hay hay hay hay hay hay amor”

Desafinamos un poco pero lo pasamos bien igual. Ella parecía convencida de que Payne ya no era nada para mi, aunque yo aún moría por volver a estar con el. Eso era una cosa que nadie debía saber. Cuando terminó la canción, hablamos de la fiesta que iba a dar Cristina, mi vecina, esa misma noche. Ella y yo siempre hemos vivido una junto la otra, por eso la he considerado como una hermana mayor, digo mayor por que tiene un año más que yo y hoy era su cumpleaños. Cumplía 18, por lo tanto sería una fiesta algo alocada. Sam y yo habíamos sido invitadas y por supuesto no íbamos a dejarla plantada. 
Llamé a Pol para saber si iba a ir, el me dijo que a lo mejor se pasaría con sus amigos,  aunque más tarde. No teníamos problema por el transporte la casa era justo la de al lado, así que me olvidé de que él y su banda estaban en la ciudad y nos fuimos a prepararnos y a vestirnos para la fiesta. Nos vestimos con unos vestidos sexys, muy de fiesta. La casa estaría llena con todos los jóvenes de Wolverhampton y debíamos estar perfectas. 
Me vestí con el vestido negro y tacones a juego mientras que Ani, siempre para poder destacar, un vestido rojo con tacones a juego. 



La noche no tardó en llegar y nos dirigimos a la casa de Cris, la música ya estaba sonando y la gente ya iba abarrotando la entrada. 
Entramos dentro y nos juntamos con mi grupo de amigas a tomar algo de beber. Bailamos y reíamos. Lo estábamos pasando realmente bien, algunas ya iban un poco contentillas y todo, nos hicimos alguna foto y bailamos con la anfitriona, todo era perfecto hasta que entraron unos chicos por la puerta y las chicas se revolucionaron como locas. ¿Por que no se me ocurrió antes que ellos vendrían? Había sido una tonta por pensar que podría evitarlo y venir a la fiesta tranquila, se me había olvidado por completo de que Liam iba a clases con Cristina y había asistido a la fiesta con los demás chicos. Perfecto, mi mirada se encontró con la suya y ya me estaba siendo imposible despegar mis ojos azules de su belleza. 



sábado, 3 de diciembre de 2011

Gotta be you, capítulo 18

Domí muchas horas, me levanté aturdida ya que no estaba segura de si era de día o de noche o de que hora era. Estaba tumbada en mi cama y no había ni rastro de Sam. Me levanté y me noté entumida. Corrí las cortinas con un movimiento brusco. Me sorprendí, el cielo era oscuro y las estrellas lo cubrían con un principio y sin un final como un mantel. Miré la hora en mi móvil, perfecto las 4 de la noche. Me recorrí la casa oscura y vacía, deducí que mi padre estaba en su habitación durmiendo por los ronquidos que se oían de fondo mientras bajaba las escaleras. Comí unas galletas, estaba realmente hambrienta y profundamente desvelada. Me quedé ahí sentada en el sofá, sin saber que hacer. Sola a las 4 de la madrugada. Lo más sensato habría sido quedarme encerrada allí pero sentí la necesidad de salir, para despejarme y que me diera un poco el aire. Cogí mi guitarra y una sudadera gruesa para realizar otra de mis locuras.
No tardé en llegar al parque en el que conocí a Styles. Me senté de nuevo en la hierba fresca y húmeda por el rocío. Se oía una música fuerte y se veía unas luces salir desde el otro lado de la calle. Era un pub que estava abarrotado de gente en su entrada fumando, riendo y bebiendo. Desenfundé mi guitarra y empecé a tocar. Me resultaba difícil devido al jaleo que armaban en la discoteca pero no tardé en añadir la voz. Desde luego esa noche fría mi voz no estaba en su mejor condición. Dejé de tocar, apoyé mi cabeza en el suelo y me dediqué a contemplar las estrellas y a dejarme llevar por la música que sonaba desde la otra esquina. Cerré los ojos por unos instantes y los volví a abrir. Para mi sorpresa, había una cabeza justo por encima de mi frente que me negaba mi visión hacia las estrellas. Di un grito ahogado, me había asustado pero en seguida me tranquilicé al darme cuenta de que esos rizos y esos ojos azules intensos ya los conocía, aunque moría por conocerlos más.


- ¿Pero por qué dejas de tocar? Sabes que me encantaaaaaaaaaaaaaaaaaa oírte....


Me levanté y me incorporé, ahora nuestros ojos estaban a la misma altura y su sonrisa estaba a tono con la mía. Mordí mi labio inferior, estaba realmente atractivo, la luz de la luna resplandecía sobre su piel dejándola brillar de una manera única, su pelo rizado estaba alborotado y en sus ojos se encontraba una chispa de deseo. Me maldecía por dentro por no haberme arreglado más, ni me había mirado en el espejo y ahora mismo podría estar tan fea como guapa.


- Sabes... estás muy guapa está noche...


No me di cuenta de lo cerca que nos encontrábamos el uno del otro hasta que note que su aliento desprendía una fuerte olor a alcohol.


- Vas bebido Harry, por eso me dices esas cosas...
- Que va... te prometo que llevo desde que te conocí deseando hacer esto...


La distancia interminable que parecía que nos separaba se terminó en un simple segundo en el que el ya estaba cogiéndome por la cintura y acercando sus labios a los míos. Por mi cabeza se cruzaron miles de cosas, como que yo estaba más o menos con Zayn y Harry lo sabía, que Harry no querría nada más que un lío... Pero lo único que hice fue dejarme atrapar por sus encantos y dejar que sus besos me hicieran sentirme única y especial. Lo agarré por la nuca y pase mis manos con cuidado por su cabello, dejando que el me siguiera besando. Se detuvo por un momento para poder respirar pero por esos instantes en los que sus labios no estaban en contacto con los míos lo añoré, se había convertido en mi droga.
Lo acerqué a mi violentamente y lo seguí besando con pasión y con dulzura... una mezcla perfecta igual que la mezcla de él y yo juntos... para siempre.



viernes, 2 de diciembre de 2011

Gotta be you, capítulo 17

No dormí casi nada esa noche, estaba inquieta y nerviosa. Por la mañana, me levanté y cuando me miré en el espejo, unas marcadas ojeras recorrían el contorno de mis ojos. Decidido, hoy me quedaría tranquila en casita, no quería salir a la calle con esas pintas. Parecía que no hubiera descansado en semanas. Por suerte mi padre ya había salido al trabajo. Me limité a desayunar y a ver la televisión. Sam no tardó en interesarse por mi, en efecto mi móvil empezó a sonar en mi bolsillo. Respondí con una vocecita débil, estaba realmente cansada. 
  • ¿Sam? ajá... nada solo viendo la tv... vente cuando quieras...
  • ¡Perfecto! por qué estoy justo a un metro de tu puerta..-
Colgó el teléfono y al cabo de 2 segundos el sonoro timbré me hizo levantarme de un salto del sofá.
  • ¿Pero se puede saber que te ha pasado?
Sabía que iba por mis pintas de zombie, no me había maquillado nada y mi insomnio se debía notar a kilómetros a distancia.
  • Nada, simplemente no he dormido lo que se podría decir “Bien”...
  • ¿Que hiciste ayer?, te llamé al móvil pero debías de estar muy ocupada por qué no respondiste...
  • Pues... ninguna gran novedad... bueno si... creo que “estoy con Zayn"...
  • ¿Eh? bromas a parte Carol...
Le expliqué un poco por encima todo lo que había ocurrido el día anterior. Todo eso, esas emociones, esas canciones, esas risas, esas confesiones, esos besos... en unas simples horas. 
  • A sí que estás con uno de los chicos más solicitados de este país? oh dios mio! flipa, flipa y flipa... ¿pero, que tenéis exactamente? 
  • No se, no lo hemos hablado. 
  • Pero tu estabas colada por el otro...
  • No me lo recuerdes...
Seguimos hablando, le conté y me abrí de mis emociones y mis líos mentales. Me vino bien, aunque aún no sabía que hacer... no sabía si volvería verlos o que haría con todo. Pasó el día, Sam y yo nos hicimos la comida, y comimos relajadamente tumbadas en el sofá de mi salón. Cuando ya estaba quedándome profundamente dormida mientras en la televisión sonaba de fondo la película de “algo pasa en las Vegas” mi móvil vibró ligeramente. Encendí el teléfono y con los ojos medio cerrados leí el mensaje por whatsapp que me acababan de enviar. 
“¿Como has pasado la mañana? Espero que estés libre esta noche... ¿Vamos a cenar?
No sabía que responderle, sabía que a mi el me gustaba pero no estaba tan segura como de quererlo tanto como estaba queriendo a Harry. Decidí aplazar nuestro encuentro hasta el día siguiente por la noche, estaba muerta y aún no había decidido que hacer con.. bueno.. con Styles. Me tumbé en el sofá, hasta que el sueño por fin llego a mi y pude descansar. 


(Se que este capítulo no está muy interesante, es como un nexo para el siguiente capítulo en el que Harry interfiere... gracias por los coments! no dejéis de leerla i de escribirme! os quieroooooooooow)

jueves, 1 de diciembre de 2011

"I can be your superman", capítulo 6

Corrí, y corrí sin rumbo alguno. Inconscientemente, no llegué muy lejos del centro comercial, solamente a un frondoso parque que había al finalizar la avenida. En el había un pequeño lago, me apoyé en una barra de madera y me limpié las mejillas. Allí junto al agua cristalina que yacía tranquila me dispuse a olvidar y a pensar. Ya había llorado y sufrido suficiente por el, no quería recordar ese momento de mi vida. Aunque había sido más fuerte de lo que me creía capaz. Suspiré y sonreí. Ya estaba, definitivamente lo olvidaría y continuaría con mi nueva vida. Alguien se posó a mi lado, no quería dar pena, como la chica a la que la súper estrella rompió el corazón, a sí que no hice ni caso a ese chico moreno apoyado a mi lado.  
  • Hey, ¿estás bien?- Era alto, y moreno como ya he dicho, sus ojos intensamente azules me observaban con cautela desde una distancia prudente pero suficientemente cerca como para oler la hermosa fragancia que desprendía.
  • Si, si estoy bien, gracias por preocuparte pero... ¿no deberías estar cantando cantante súper famoso?
  • No, no me gusta que mis fans salgan llorando y corriendo por la puerta mientras le firmamos un autógrafo... 
  • Vaya, ¡todo un caballero! pero para tu información, yo no soy ni tu fan ni estaba llorando...
  • Uno: estabas llorando, se te nota en tus ojos aún vidriosos por cierto muy bonitos;) y dos... si no eres nuestra fan... ¿que hacías allí, en nuestro concierto?
  • Bueno... se podría decir que fui por puro masoquismo... da igual, no debo explicar mis asuntos privados a desconocidos...
Se limitó a mirarme y a asentir con la cabeza, pasados unos segundos volvió a hablarme.
  • Conocías a Liam de antes... ¿pasó algo con el?
  • Digamos que antes, antes, muy antes de ser famoso... éramos... ummmm... amigos...
Sonrió, parecía contento con aquella aclaración sobre la que yo decía no haber tenido nada con Liam más allá de la amistad, aunque todo era mentira. Me apartó los cabellos de los ojos y me volvió a sonreír, dios mío, era in chico tan dulce, y muy guapo además...
  • Bueno, emmm... bonita, creo que debería irme, que si no las fans me matan por dejarles plantadas...
  • Ve, no te preocupes por mi, se cuidarme sola... emmm... bonito...
Rió, una risa floja, pero auténtica. Realmente era un chico encantador. Después me tendió la mano.
  • Louis Tomlison, para servirle.
  • Natalia Prince, para ser servida.
Dio media vuelta y se encaminó hacia el centro comercial a un paso ligero, perdiéndose entre el gentío, no sin antes girarse para saludarme y regalarme otra de sus bellas sonrisas.